
Devocional
Cuando la vida tiembla
Mateo 7:24-25 — RVR1960Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
Una vida fundada sobre Cristo puede permanecer.
Tal vez hoy sientes que alguna parte de tu vida está temblando.
Puede ser tu familia, tu salud, una pérdida o una situación que no logras comprender. La tormenta llegó y ahora te preguntas si podrás permanecer.
Jesús nunca dijo que la casa construida sobre la Roca no enfrentaría lluvia, ríos o vientos. Dijo que, aunque la tormenta la golpeara, no caería.
No permaneció porque fuera una casa más fuerte. Permaneció porque estaba fundada sobre la Roca.
1 Corintios 3:11 — RVR1960Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
Tu seguridad no está en tener todas las respuestas, controlar las circunstancias o sentirte fuerte todo el tiempo. Tu seguridad está en Cristo.
Construir sobre Él significa escuchar sus palabras y obedecerlas. No es solamente conocer lo que Jesús dijo; es confiar lo suficiente para vivir conforme a ello.
Cuando Cristo es tu fundamento, puedes llorar sin derrumbarte. Puedes atravesar una pérdida sin perder la esperanza. Puedes no entender lo que sucede y aun así permanecer confiando en que Dios sigue siendo bueno.
La tormenta no significa necesariamente que hiciste algo mal o que Dios te abandonó. Job amaba a Dios y atravesó un sufrimiento que no podía explicar. Pablo estaba dentro del propósito de Dios y conoció la aflicción.
La presencia del dolor no significa la ausencia de Dios.
Jesús mismo conoce el sufrimiento. Conoce la traición, el abandono, la injusticia y la cruz. Pero la cruz no fue el final. Hubo resurrección.
Por eso tu esperanza no está en que nunca llegue una tormenta. Tu esperanza está en Cristo, quien venció y permanece contigo.
Juan 16:33 — RVR1960En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Quizá no puedes detener el viento ni hacer que deje de llover. Pero hoy puedes volver a afirmar tu vida sobre Jesús.
Escucha su Palabra. Confía en su carácter. Obedece el siguiente paso que Él te muestre.
La tormenta puede golpear tu casa, pero si tu vida está fundada sobre Cristo, Él te sostendrá.
No buscamos el sufrimiento. Buscamos a Cristo. Y cuando llegue la aflicción, que nos encuentre construidos sobre Él.
Para reflexionar
¿Sobre qué estás descansando tu seguridad en este momento? ¿Qué palabra de Jesús necesitas escuchar y obedecer para afirmar nuevamente tu vida sobre la Roca?
Oremos
Señor Jesús, cuando mi vida tiembla, recuérdame que tú eres mi fundamento. No quiero construir sobre mis fuerzas, mis recursos ni mis propias respuestas. Quiero escuchar tu Palabra, obedecerte y descansar en ti. Aunque llegue la tormenta, ayúdame a permanecer. Sostén mi corazón, fortalece mi fe y afirma mi vida sobre ti. Tú eres la Roca que no cambia. En el nombre de Jesús. Amén.